Después de día y medio con nosotros, Kira sigue sin comer y casi sin beber, llamamos a la criadora y nos comenta que eso es por el cambio de ambiente, que les afecta mucho. Decidimos llevarla al veterinario, y tras una revisión nos indica que al ser tan pequeña y pesar tan poquito, tenemos que intentar que coma lo que sea para que no le dé una bajada de azúcar. Aunque lo ideal es que coma su pienso especial para cachorros, en este caso, podemos intentar darle un poco de miel, yogur, o leche, también un poco de arroz con pollo, y cuando ya esté fuera de peligro, volveríamos a su pienso. También nos aconsejó que jugáramos con ella para cansarla y así podría abrírsele el apetito. Finalmente lo conseguimos, cuando llegó la noche Kira comenzó a comer, y pudimos dormir tranquilos!!!

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